Simeon
Poeta recién llegado
El pasado es olvidadizo, el pasado es presente.
Esta ahí en tu mente, emergente de forma intermitente,
de la razón, o de lo que uno siente.
Lo ves pasar una y otra vez imagen tras imagen, recuerdo a recuerdo.
Está ahí rememorando heridas que no cierran, voces que te hablan,
miradas que se alejan y palabras que engañan para revelar el verdadero ego de uno mismo.
Tu yo sabe y tu yo siente lo que le dicta el presente, pero
su pasado es quien contiene ese halo que habla a nuestros corazones ennegrecidos.
Marcados por la ausencia de color, marcados de por vida en busca de la salida
de ese estado de oscuridad que corrompe a muchos.
Palabras no correspondidas, vidas enteras destruidas, y
sin más cribas para el corazón desesperado,
yo me sumerjo en la espiral del eterno revivir de ese algo que ya no existe.
Tú.
Esta ahí en tu mente, emergente de forma intermitente,
de la razón, o de lo que uno siente.
Lo ves pasar una y otra vez imagen tras imagen, recuerdo a recuerdo.
Está ahí rememorando heridas que no cierran, voces que te hablan,
miradas que se alejan y palabras que engañan para revelar el verdadero ego de uno mismo.
Tu yo sabe y tu yo siente lo que le dicta el presente, pero
su pasado es quien contiene ese halo que habla a nuestros corazones ennegrecidos.
Marcados por la ausencia de color, marcados de por vida en busca de la salida
de ese estado de oscuridad que corrompe a muchos.
Palabras no correspondidas, vidas enteras destruidas, y
sin más cribas para el corazón desesperado,
yo me sumerjo en la espiral del eterno revivir de ese algo que ya no existe.
Tú.