Kevin Zúniga
Poeta recién llegado
Yo solía caminar descalzo, disfrutaba correr entre la lluvia, caerme, empaparme y seguir jugando, yo solía saludar a la luna desde mi habitación, me propuse contar las estrellas -aunque a la fecha he perdido la cuenta-, solía pedir un deseo a cualquiera que se deslizara en el cielo, "amor y felicidad" anhelaba, sin darme cuenta que no precisaba de ello, pues eran sentimientos que ya albergaban en un corazón transparente.
Maliciosamente acostumbraba a llevarle una flor -que cortaba del jardín de mi vecina- a la niña que me gustaba. Era todo tan hermoso en ese entonces, entre una mezcla de sencillez y felicidad gozaba la vida hasta más no poder... recuerdo cuando mis amigos solían molestar y me decían: ¡Ahí viene ...!, en ese momento mis mejías se sonrojaban y la sonrisa inocente de un niño enamorado afloraba en mis labios... entonces corría a tomarla de la mano para entrar juntos al salón de clases.
¡Qué gratos momentos aquellos que nos marcan la existencia!
En ese entonces era libre de ser un simple infante, ahora suelo ser un niño inquieto disfrazado en la madurez de las letras de la poesía.
Maliciosamente acostumbraba a llevarle una flor -que cortaba del jardín de mi vecina- a la niña que me gustaba. Era todo tan hermoso en ese entonces, entre una mezcla de sencillez y felicidad gozaba la vida hasta más no poder... recuerdo cuando mis amigos solían molestar y me decían: ¡Ahí viene ...!, en ese momento mis mejías se sonrojaban y la sonrisa inocente de un niño enamorado afloraba en mis labios... entonces corría a tomarla de la mano para entrar juntos al salón de clases.
¡Qué gratos momentos aquellos que nos marcan la existencia!
En ese entonces era libre de ser un simple infante, ahora suelo ser un niño inquieto disfrazado en la madurez de las letras de la poesía.