Babel
Poeta asiduo al portal
De ropa tendida entre naranjos,
de juegos libres de teclas,
de tierra oliendo atardeceres,
de voces de vecinas y niñas cantando,
de voces adultas llenas de respeto,
de columpios, de clases en silencio,
donde el maestro era padre
y los padres, maestros.
De secretos cercanos y ocultos
tras la casa del huerto.
De navidades en familia
con panderetas y anís seco.
De veranos en un coche repleto
de toda la familia, de colchones,
de alimentos, de flotadores y risas.
De inviernos fríos,
de cenas alrededor de la copa de cisco
donde descansaban nuestros cuerpos
supirando una nueva primavera.
No fue hace tanto tiempo
y parecen hechos de otra era.
Ese fue mi tiempo,
de una infancia en la rosaleda,
en la calle real, en la plazuela.
de juegos libres de teclas,
de tierra oliendo atardeceres,
de voces de vecinas y niñas cantando,
de voces adultas llenas de respeto,
de columpios, de clases en silencio,
donde el maestro era padre
y los padres, maestros.
De secretos cercanos y ocultos
tras la casa del huerto.
De navidades en familia
con panderetas y anís seco.
De veranos en un coche repleto
de toda la familia, de colchones,
de alimentos, de flotadores y risas.
De inviernos fríos,
de cenas alrededor de la copa de cisco
donde descansaban nuestros cuerpos
supirando una nueva primavera.
No fue hace tanto tiempo
y parecen hechos de otra era.
Ese fue mi tiempo,
de una infancia en la rosaleda,
en la calle real, en la plazuela.
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