Raamses
Poeta asiduo al portal
A estas horas estoy febril
y no quiero buscar la culpa,
mi estado es afortunado desdichado
se desconoce la cura y va empeorando,
puedo correr y me cuesta caminar
quiero hablar sobre ello pero quema,
me gustaría devolver lo que tengo dentro
contagiar a quien me ha contagiado
a la dueña de la enfermedad.
¿Qué quieres quitarme, lo que ya es tuyo?
¿Provocarme algo? ¿Dedicarme mis angustias?
¿Son mías las mañanas dislocadas en inciertas?
Lo inevitable rondando, lo presente estallando
yo anhelo que mi infección termine conmigo
no quiero ser parte del delirio
y de alucinar estar agotado
cada maldita vez que tu perfume me derrota
sabes, yo no necesito respirar de cuenta gotas.
Al romper el día debo gritar lo que calla
ojala puedas apreciar como desentonan los gritos,
cuando he caminado ciego a tu costumbre
y los misterios no se me revelan pudiendo ver,
de tu esculpida cintura que me planta en capilla.
¡Qué me dejen de buscar tus ovales brillantes,
tu silencio que llama
tus labios que desesperan,
que me dejen de buscar o que me fulminen!
Un extremo en rosa, deborde de terciopelo
que se apiade de mí el sonar de marcapasos
para no dormir en hallarte
para no hallarte en un sueño
de todos los rincones de toda mi sombra.
Pero si a pesar me tienes atrapado
e irremediablemente moriré de amor
te acertaré un golpe con un beso
cuyo dolor te sea permanente,
adornarte tus pulomes con flores
soplar tu primavera hasta verano
si acaso tocarte por dentro
para que vivas lo que se siente,
porque de tu camino no quiero la agonía
de entre tus brazos no quiero los abrazos
que me persiguen y persiguen
y que no me matan, no me matan,
contigo pareciera…
… que me faltara el aire.
y no quiero buscar la culpa,
mi estado es afortunado desdichado
se desconoce la cura y va empeorando,
puedo correr y me cuesta caminar
quiero hablar sobre ello pero quema,
me gustaría devolver lo que tengo dentro
contagiar a quien me ha contagiado
a la dueña de la enfermedad.
¿Qué quieres quitarme, lo que ya es tuyo?
¿Provocarme algo? ¿Dedicarme mis angustias?
¿Son mías las mañanas dislocadas en inciertas?
Lo inevitable rondando, lo presente estallando
yo anhelo que mi infección termine conmigo
no quiero ser parte del delirio
y de alucinar estar agotado
cada maldita vez que tu perfume me derrota
sabes, yo no necesito respirar de cuenta gotas.
Al romper el día debo gritar lo que calla
ojala puedas apreciar como desentonan los gritos,
cuando he caminado ciego a tu costumbre
y los misterios no se me revelan pudiendo ver,
de tu esculpida cintura que me planta en capilla.
¡Qué me dejen de buscar tus ovales brillantes,
tu silencio que llama
tus labios que desesperan,
que me dejen de buscar o que me fulminen!
Un extremo en rosa, deborde de terciopelo
que se apiade de mí el sonar de marcapasos
para no dormir en hallarte
para no hallarte en un sueño
de todos los rincones de toda mi sombra.
Pero si a pesar me tienes atrapado
e irremediablemente moriré de amor
te acertaré un golpe con un beso
cuyo dolor te sea permanente,
adornarte tus pulomes con flores
soplar tu primavera hasta verano
si acaso tocarte por dentro
para que vivas lo que se siente,
porque de tu camino no quiero la agonía
de entre tus brazos no quiero los abrazos
que me persiguen y persiguen
y que no me matan, no me matan,
contigo pareciera…
… que me faltara el aire.
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