Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
INFELICES Y SINIESTROS
Voces extrañas dentro de mi pronuncian su nombre
Se encuentran en oscuridad apagadas por el destino
al destino que el hombre falta en su búsqueda
entregado a esos laberintos de su propio abismo
allí me encontraras llorando las lagrimas infames
a la felicidad que una vez prometisteis a ti misma
ahora en silencio no dicen nada y manos me tocan
es oscuro y el crujir de dientes me sofoca.
La piel seca en la cara que me da por muerto
soberbia, esa arpía e ingrata felicidad
que muchos mueren en su nombre,
no, no me sorprende que la derrota
me haya tomado por idiota también
donde están los sentimientos sentiros
tras el oprobio de un ya no más
y como una vez más de mis gusanos
sin preguntarme como estarás.
Inquietantes amarguras saladas
saladas con sabor a azufres malditos
por el fuego perpetuo al que me condenasteis
ahora me abro los poros para sacar las espinas
de todas las heridas que aun muerto te lloran
quienes te rindieron homenaje esos infames
deberían acomodarse en esta gruta y comer
si de todos estos sentimientos inconformes
por todos lo que nos hiciste perder.
A decir verdad quienes somos
caminado perdidos por los infanticidios
de reencarnaciones insomnes y fatuas
desgarraciones de almas sin cosmos
caminando por estadios vacíos
con la carne pálida y la caras grisáceas
envergaduras siniestras del disfraz
con el que despertamos bajo la misma piel
otro día en que con los ojos vacíos
sin el cielo ganado solo nos queda perecer.
Voces extrañas dentro de mi pronuncian su nombre
Se encuentran en oscuridad apagadas por el destino
al destino que el hombre falta en su búsqueda
entregado a esos laberintos de su propio abismo
allí me encontraras llorando las lagrimas infames
a la felicidad que una vez prometisteis a ti misma
ahora en silencio no dicen nada y manos me tocan
es oscuro y el crujir de dientes me sofoca.
La piel seca en la cara que me da por muerto
soberbia, esa arpía e ingrata felicidad
que muchos mueren en su nombre,
no, no me sorprende que la derrota
me haya tomado por idiota también
donde están los sentimientos sentiros
tras el oprobio de un ya no más
y como una vez más de mis gusanos
sin preguntarme como estarás.
Inquietantes amarguras saladas
saladas con sabor a azufres malditos
por el fuego perpetuo al que me condenasteis
ahora me abro los poros para sacar las espinas
de todas las heridas que aun muerto te lloran
quienes te rindieron homenaje esos infames
deberían acomodarse en esta gruta y comer
si de todos estos sentimientos inconformes
por todos lo que nos hiciste perder.
A decir verdad quienes somos
caminado perdidos por los infanticidios
de reencarnaciones insomnes y fatuas
desgarraciones de almas sin cosmos
caminando por estadios vacíos
con la carne pálida y la caras grisáceas
envergaduras siniestras del disfraz
con el que despertamos bajo la misma piel
otro día en que con los ojos vacíos
sin el cielo ganado solo nos queda perecer.