“Estás callada", le dije, mientras me movía por la habitación dónde acomodarme. Ella se movió hacía la puerta como queriendo irse. “Lo sé todo”, pronunció. Qué es eso “Lo sé todo”, pensaba: ¿el haberme acostado con su mejor amiga? “No te vallas”, le supliqué. “No lo sé, tal vez dejaste de quererme, pues eso no me duele, aunque te sorprenda”, me dijo. Pensé lo que acababa de decirme. “¿Me dejarás de todos modos?”, le digo. “La verdad no lo sé”. “Lo que no sabes es que yo también me acosté con Elsa, mucho antes que tú”. “La quiero". Respóndeme: ahora que sabes que soy bisexual y te fui infiel, quisieras continuar conmigo, o mejor dicho, con nosotras. El trio amoroso era una quimera para mí.