El Sombrerero Loco
Poeta recién llegado
Llueven lágrimas de sangre,
como mintiendo, como rogándome.
Profunda es la llaga de miseria,
palpitándome
Escombros y llantos diabólicos
se desprenden, como carne.
Las cuerdas que me rodean
no se cansan de quemarme
Miro mi piel ceniza
que se cae, como polvo.
Las manos no cicatrizan,
mi mente ciega, el mundo sordo.
como mintiendo, como rogándome.
Profunda es la llaga de miseria,
palpitándome
Escombros y llantos diabólicos
se desprenden, como carne.
Las cuerdas que me rodean
no se cansan de quemarme
Miro mi piel ceniza
que se cae, como polvo.
Las manos no cicatrizan,
mi mente ciega, el mundo sordo.