Octaviano Mundo
Poeta recién llegado
Aún estando en la firme tierra,
Me lanzas; desde los cielos,
Contra afiladas piedras...
Contra largos y obscuros desvelos.
Aún estando en mi dura cama;
En mi mudo y vacío lecho,
Desde el silencio me hablas;
Y lates en mi pecho.
Monótono; tras la jornada,
Mi espíritu muere viejo.
Yo nazco en tu boca soñada;
Nazco desde lejos...
Te olvidas de mí. Quiero ver,
Sin verte; en tí un paraíso.
Y me arrojas, cual Lucifer,
Desde un celeste piso.
Me lanzas; desde los cielos,
Contra afiladas piedras...
Contra largos y obscuros desvelos.
Aún estando en mi dura cama;
En mi mudo y vacío lecho,
Desde el silencio me hablas;
Y lates en mi pecho.
Monótono; tras la jornada,
Mi espíritu muere viejo.
Yo nazco en tu boca soñada;
Nazco desde lejos...
Te olvidas de mí. Quiero ver,
Sin verte; en tí un paraíso.
Y me arrojas, cual Lucifer,
Desde un celeste piso.
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