La noche nos convida sombra y pena;
hay quienes ven fandango y alegria,
yo solo se que en una noche fria,
mi corazon lloro por Maria Elena.
hay quienes ven fandango y alegria,
yo solo se que en una noche fria,
mi corazon lloro por Maria Elena.
Era blanca su piel, su voz serena,
y un caudal de sonrisas y armonia,
floreaban con ternura cada dia.
Una noche, recuerdo... no era buena,
y un caudal de sonrisas y armonia,
floreaban con ternura cada dia.
Una noche, recuerdo... no era buena,
el viento zigzagueaba entre nosotros,
como soltando embrujos y reproches,
que nos hirieron para siempre el alma.
como soltando embrujos y reproches,
que nos hirieron para siempre el alma.
Desde entonces aquellos, somos otros;
y el influjo maligno de las noches,
se ha robado del sueno nuestra calma.
y el influjo maligno de las noches,
se ha robado del sueno nuestra calma.
german g