Katia N. Barillas
Radio Cultural-Literario*Escritor*Poeta*Declamador
Despierto cada mañana en busca de tu calor,
encerrando rapidamente la cadena del amor;
amor que ya no vive, y tampoco suspira,
no grita, no llora, no gime, ni ríe.
Y mi ánimo se viste de rojo carmesí,
así te ví venir... quedarte junto a mí;
amor que un día te tuve, amor que un día te dí
¿por qué dices que me amas, y te alejas más de mí?.
Debo parar de sufrir, también dejar de llorar,
por tu cruel amor ingrato, que me hace tanto mal.
Mis poros aun abiertos, van clamando libertad
y el aire que respiro, evapora mis suspiros...
me esclaviza en tu portal.
El triste desamor con que llenaste mi vida,
me invadió de gran dolor que no pude controlar...
fue la espina de la rosa, que se clavó en mi alma
y no supe soslayar esta pena que callada
me consume en tu mirar.
Eres el rayo de sol que opaca a mi luna oculta;
eres el cielo triste, que nubla al rojo de las rosas...
se me pasaron los años, dejándome el alma herida;
se me rompió el corazón por tanto desdén ingrato
que aun agrieta, hiere y quema.
Amor que un día te tuve y sin pensar yo te dí
¿por qué dices que me amas y te alejas más de mí?.
encerrando rapidamente la cadena del amor;
amor que ya no vive, y tampoco suspira,
no grita, no llora, no gime, ni ríe.
Y mi ánimo se viste de rojo carmesí,
así te ví venir... quedarte junto a mí;
amor que un día te tuve, amor que un día te dí
¿por qué dices que me amas, y te alejas más de mí?.
Debo parar de sufrir, también dejar de llorar,
por tu cruel amor ingrato, que me hace tanto mal.
Mis poros aun abiertos, van clamando libertad
y el aire que respiro, evapora mis suspiros...
me esclaviza en tu portal.
El triste desamor con que llenaste mi vida,
me invadió de gran dolor que no pude controlar...
fue la espina de la rosa, que se clavó en mi alma
y no supe soslayar esta pena que callada
me consume en tu mirar.
Eres el rayo de sol que opaca a mi luna oculta;
eres el cielo triste, que nubla al rojo de las rosas...
se me pasaron los años, dejándome el alma herida;
se me rompió el corazón por tanto desdén ingrato
que aun agrieta, hiere y quema.
Amor que un día te tuve y sin pensar yo te dí
¿por qué dices que me amas y te alejas más de mí?.
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