wafa1904
Poeta recién llegado
hola me estoy iniciando en la poesia gotica a ver que les parece, se admiten opiniones.
OJOS.
Tus ojos hidrocálidos me siguen a través del alba,
Astros, azul durmiente de tu iris corrompido.
Tristísima la muerte se reinventa en tus pupilas,
Callada mi desgracia se suicido en tus parpados.
Intuición de la retina, socavón de mis insomnios,
Lagrima límpida que se congela en mis venas
Y disecciona mi latido, palidecía como la manzana de Eva
Igual que un líquido en los labios del dios de mis clarividencias me extinguía.
Aire, respirarnos los alientos fétidos del destino,
Transparencias del óbito detrás de tus pestañas imprescindibles.
Reluzco y me deshojo en la caricia de la luna,
Nítidos sin sombra andamos desterrados con la lapida a cuestas,
Hiende el viento a vicios de mi alma destemplada
Pero el arcoíris de tus ojos sobrevive a mis tinieblas.
MATINAL.
Despertabame del sol en mí solitaria tumba,
Inexacta de piernas y cabizbaja de ojos
Me levantaba de mi colchón de alfileres
Cual rosa negra que luctuosamente pierde un pétalo,
Miraba pues mis dedos curvos de los versos noctámbulos
Y sentía pena de mi misma, pero no podía llorar
Tenía ya la voz carcomida por los gusanos.
Como la resaca en la garganta
Así se cernía la luz sobre mis parpados de aguacero
Castigándome la luminiscencia la espalda,
Como un látigo de cardos, me vestía de orgullo blanco
Y salía del cementerio a buscar tus labios punzantes.
Las flores más audaces, la infinitesimal claridad
me han resecado Los sentidos,
el amor se ha incendiado ya de tantos resplandores.
OJOS.
Tus ojos hidrocálidos me siguen a través del alba,
Astros, azul durmiente de tu iris corrompido.
Tristísima la muerte se reinventa en tus pupilas,
Callada mi desgracia se suicido en tus parpados.
Intuición de la retina, socavón de mis insomnios,
Lagrima límpida que se congela en mis venas
Y disecciona mi latido, palidecía como la manzana de Eva
Igual que un líquido en los labios del dios de mis clarividencias me extinguía.
Aire, respirarnos los alientos fétidos del destino,
Transparencias del óbito detrás de tus pestañas imprescindibles.
Reluzco y me deshojo en la caricia de la luna,
Nítidos sin sombra andamos desterrados con la lapida a cuestas,
Hiende el viento a vicios de mi alma destemplada
Pero el arcoíris de tus ojos sobrevive a mis tinieblas.
MATINAL.
Despertabame del sol en mí solitaria tumba,
Inexacta de piernas y cabizbaja de ojos
Me levantaba de mi colchón de alfileres
Cual rosa negra que luctuosamente pierde un pétalo,
Miraba pues mis dedos curvos de los versos noctámbulos
Y sentía pena de mi misma, pero no podía llorar
Tenía ya la voz carcomida por los gusanos.
Como la resaca en la garganta
Así se cernía la luz sobre mis parpados de aguacero
Castigándome la luminiscencia la espalda,
Como un látigo de cardos, me vestía de orgullo blanco
Y salía del cementerio a buscar tus labios punzantes.
Las flores más audaces, la infinitesimal claridad
me han resecado Los sentidos,
el amor se ha incendiado ya de tantos resplandores.