marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me parapetaste con líneas factuosas,
llenos de alicientes lujuriosos,
pergamino de imágenes
besos llenos de alboroto
y deseos incongruentes.
Me dabas órdenes a seguir pasiva
internaste tus manos desafiantes,
colgaste con rapidez
tus dedos en mi cuello.
Me perdía en tu aliento deseoso,
revoloteaba en mi cabeza
tu ambiciones en mi oído,
todo iba en subida,
mis manos en robótica a tu hacer
disparaban las tuyas con placer.
Sin decoro alguno
me hundía a tu compas provocador
eras dueño y señor de mi cuerpo,
que solo bailaba en tu nombre
para concederme en esta noche
de avaricias.
Aquella noche
que se inicia con líneas
y termina simplemente con el juego
gritando tu nombre.