Maureen
Poeta recién llegado
Lastima que no era yo
quien te acurrucaba fuertemente
contra el pecho
anidando el fuerte deseo.
Rodeándote desde tus hombros
y tu cuello con mis brazos
y haciéndote descansar
o deseando que tus sueños se desborden
y desboquen en el inmenso mar
de amor que nos cubre a los dos.
Rodeados de ternura
y pasión se cubre nuestro lecho de amor.
quien te acurrucaba fuertemente
contra el pecho
anidando el fuerte deseo.
Rodeándote desde tus hombros
y tu cuello con mis brazos
y haciéndote descansar
o deseando que tus sueños se desborden
y desboquen en el inmenso mar
de amor que nos cubre a los dos.
Rodeados de ternura
y pasión se cubre nuestro lecho de amor.