Conflicto
Poeta recién llegado
Entre cadáveres ando ahora,
Con un tendón cortado, una mano cercenada,
Y muchos músculos desgarrados
¿Qué me rendirán honores cada ocaso?
Da igual, nuestras vidas ya se perdieron.
Haced cuanto queráis,
Para honrar las almas,
De cuantos cayeron por ustedes,
Pero eso no les hará más nobles,
Que las de vuestros enemigos
Dejad de cantar himnos insulsos,
Albergadnos en vuestros corazones,
Y cuando sea necesario,
Arrojadnos al fuego de vuestra ira,
Así podremos seguir luchando siempre,
Por aquello que morimos una vez.
Con un tendón cortado, una mano cercenada,
Y muchos músculos desgarrados
¿Qué me rendirán honores cada ocaso?
Da igual, nuestras vidas ya se perdieron.
Haced cuanto queráis,
Para honrar las almas,
De cuantos cayeron por ustedes,
Pero eso no les hará más nobles,
Que las de vuestros enemigos
Dejad de cantar himnos insulsos,
Albergadnos en vuestros corazones,
Y cuando sea necesario,
Arrojadnos al fuego de vuestra ira,
Así podremos seguir luchando siempre,
Por aquello que morimos una vez.