Francisco León Román
Poeta recién llegado
Jamás pensé encontrar alguien como tú.
Tan distinta y similar a mí.
Tu tierna dulzura apacigua mis días,
actúo diferente y ciertas veces,
incluso me desvivo al imaginarte lejos de mí.
Sabes tanto y mucho de mí, y yo cada día me sorprendo
de lo agradecido que puedo estar por conocerte.
Verte y observarte como realmente eres,
detrás de esa imagen de mujer fuerte,
maravillosa, admirable e indescriptible,
se encuentra el ser más fascinante
que he hallado en mis días.
No imaginarías que aquella mujer tiene detrás
todo ese inmenso cariño, paciencia y amor.
Sabes también que mi cariño hacia ti no tiene límites,
no te adoro por tu belleza, aunque siempre la recalco,
me encanta como eres, y como no dejas de sorprenderme
con tus locuras.
En fin, es mucho y poco el tiempo que te conozco,
pero siento que me conoces de una forma diferente,
y yo a ti.
Eres como aquella flor de azahar que mantiene vivo el jardín
de cierta persona incapaz de comprender el mundo
de distintas perspectivas.
No me cansaré jamás de agradecer todo lo que haces por mí
y de decirte cuanto te adoro.
Siempre serás mi persona especial, mi favorita en el mundo,
mi única, siempre serás tú.
Tan distinta y similar a mí.
Tu tierna dulzura apacigua mis días,
actúo diferente y ciertas veces,
incluso me desvivo al imaginarte lejos de mí.
Sabes tanto y mucho de mí, y yo cada día me sorprendo
de lo agradecido que puedo estar por conocerte.
Verte y observarte como realmente eres,
detrás de esa imagen de mujer fuerte,
maravillosa, admirable e indescriptible,
se encuentra el ser más fascinante
que he hallado en mis días.
No imaginarías que aquella mujer tiene detrás
todo ese inmenso cariño, paciencia y amor.
Sabes también que mi cariño hacia ti no tiene límites,
no te adoro por tu belleza, aunque siempre la recalco,
me encanta como eres, y como no dejas de sorprenderme
con tus locuras.
En fin, es mucho y poco el tiempo que te conozco,
pero siento que me conoces de una forma diferente,
y yo a ti.
Eres como aquella flor de azahar que mantiene vivo el jardín
de cierta persona incapaz de comprender el mundo
de distintas perspectivas.
No me cansaré jamás de agradecer todo lo que haces por mí
y de decirte cuanto te adoro.
Siempre serás mi persona especial, mi favorita en el mundo,
mi única, siempre serás tú.
Última edición: