Tú me dotas de significado por robarme el sentido,
En esta lid ineluctable, en la que ambos, inermes, guerreamos…
Tú, el envés de cada uno de mis sueños, dueña del algente erebo
En el que afloran estas dudas inefables huérfanas de razón…
Tú, sobre todo tú, y esa sonrisa sáxea tallada por el silente,
Tan atronadora y efervescente, tan astrífera y coruscante,
Que limitas con cada porción de mi tacto, con esta piel que te esquiva
Y pone fronteras a mis desiderativos latidos que te nombran…
Tú, siempre y nunca tú, eviterna consecuencia de la vida,
A la que amo sin llegar a querer, a la quiero no amar…
Tú, mi antagonista y protectora, la que me ata a la pluma
y me hace sangrar en estos renglones que tú, jamás acariciarás…
En esta lid ineluctable, en la que ambos, inermes, guerreamos…
Tú, el envés de cada uno de mis sueños, dueña del algente erebo
En el que afloran estas dudas inefables huérfanas de razón…
Tú, sobre todo tú, y esa sonrisa sáxea tallada por el silente,
Tan atronadora y efervescente, tan astrífera y coruscante,
Que limitas con cada porción de mi tacto, con esta piel que te esquiva
Y pone fronteras a mis desiderativos latidos que te nombran…
Tú, siempre y nunca tú, eviterna consecuencia de la vida,
A la que amo sin llegar a querer, a la quiero no amar…
Tú, mi antagonista y protectora, la que me ata a la pluma
y me hace sangrar en estos renglones que tú, jamás acariciarás…
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