fragilprincesa
Poeta asiduo al portal
Llega la noche y con ella el miedo,
porque con la noche llega aquel que tanto daño a hecho.
La niña con dolor espera aquel que la destruyó,
aquel que con palabras dulces la engañó.
Con abrazos y carisias él la ayudó,
diciéndole mi dulce niña la deslumbró
y al verla confiada atacó;
Al anochecer llegó, con su falsa sonrisa la hechizó.
Y ella confundida, se confió,
¿Pero por qué desconfiar?, si él la quería.
¿Por qué temer?, si el la protegía.
Al entrar a su recamara la estrujó,
y al fin robar su inocencia consiguió,
ella gritó pero nadie escuchó.
Porque mientras su padre la manoseaba, su madre drogada estaba.
Ahí en esa noche, la niña su inocencia perdió,
su padre el cual debía amarla la lastimó.
Nadie escuchó su llorar
Nadie quiso darse cuenta de que su niñez se acabó.
Ahora, como todas las noches ella espera aquel que la violó.
Porque no hay quien acabe con su dolor.
Su madre no quiere escuchar,
los amigos se van...
Hoy la niña muere de dolor y soledad;
hoy la niña ya no tiene a quien amar;
hoy la esperanza de una nueva vida se apagó.
Nadie conoce su pena y su dolor.
El mundo se ha vuelto sordo y no quiere escuchar.
Nadie quiere saber de la niñez perdida.
Porque es mejor no saber,
porque es mejor volverse ciego ante este dolor,
porque es mejor dejar a la niña morir en su pesar.
De esta maneta nadie sabrá que hoy otra niña su inocencia perdió.
Hoy, la niña sufre y llora, pero el mundo ya la olvido.
porque con la noche llega aquel que tanto daño a hecho.
La niña con dolor espera aquel que la destruyó,
aquel que con palabras dulces la engañó.
Con abrazos y carisias él la ayudó,
diciéndole mi dulce niña la deslumbró
y al verla confiada atacó;
Al anochecer llegó, con su falsa sonrisa la hechizó.
Y ella confundida, se confió,
¿Pero por qué desconfiar?, si él la quería.
¿Por qué temer?, si el la protegía.
Al entrar a su recamara la estrujó,
y al fin robar su inocencia consiguió,
ella gritó pero nadie escuchó.
Porque mientras su padre la manoseaba, su madre drogada estaba.
Ahí en esa noche, la niña su inocencia perdió,
su padre el cual debía amarla la lastimó.
Nadie escuchó su llorar
Nadie quiso darse cuenta de que su niñez se acabó.
Ahora, como todas las noches ella espera aquel que la violó.
Porque no hay quien acabe con su dolor.
Su madre no quiere escuchar,
los amigos se van...
Hoy la niña muere de dolor y soledad;
hoy la niña ya no tiene a quien amar;
hoy la esperanza de una nueva vida se apagó.
Nadie conoce su pena y su dolor.
El mundo se ha vuelto sordo y no quiere escuchar.
Nadie quiere saber de la niñez perdida.
Porque es mejor no saber,
porque es mejor volverse ciego ante este dolor,
porque es mejor dejar a la niña morir en su pesar.
De esta maneta nadie sabrá que hoy otra niña su inocencia perdió.
Hoy, la niña sufre y llora, pero el mundo ya la olvido.
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