No crezcas ni te muevas
se como mi brazo adormecido.
No seas mi conciencia
ni la razón de mi vida.
Solo no crezcas
ni cambies de sonrisa
No botes tus penas que te envuelven en grandeza
sigue flotando siendo ligera.
No luches
no acumules peso ni fuerza.
Se suspiro
hálito gélido que ruboriza la vergüenza.
No cuentes tus latidos
solo se ella, la mujer o niña que siempre vuela
se como mi brazo adormecido.
No seas mi conciencia
ni la razón de mi vida.
Solo no crezcas
ni cambies de sonrisa
No botes tus penas que te envuelven en grandeza
sigue flotando siendo ligera.
No luches
no acumules peso ni fuerza.
Se suspiro
hálito gélido que ruboriza la vergüenza.
No cuentes tus latidos
solo se ella, la mujer o niña que siempre vuela