curriamoroso
Poeta fiel al portal
No sabría cómo llamar esa ansiedad por la limpieza excesiva, tal vez una obsesión compulsiva sería lo adecuado para etiquetar a Y., pues sólo pensaba en acicalarse constantemente. Era más que una rutina la ida a la sala de baño y rápidamente, casi con violencia, ducharse, con un ritmo amoroso sobre toda su piel. Terminando con la acostumbrada crema hidratante, la colonia para después del toilet y su perfume favorito...
Una noche, después de consumir varias cervezas, entra a su casa, sube corriendo la escalera, entra al sanitario y cuando está desahogando sus orines , observa con horror, cómo flotaba unos mojones de dimensiones extraordinarias. En un arranque de locura, mete las manos agarra varios de ellos y entra al cuarto de P., le lanza todo el excremento encima y le grita, con voz iracunda "cuánta veces te he dicho que le bajes el agua a la poceta... ya eres un adulto..."
Una noche, después de consumir varias cervezas, entra a su casa, sube corriendo la escalera, entra al sanitario y cuando está desahogando sus orines , observa con horror, cómo flotaba unos mojones de dimensiones extraordinarias. En un arranque de locura, mete las manos agarra varios de ellos y entra al cuarto de P., le lanza todo el excremento encima y le grita, con voz iracunda "cuánta veces te he dicho que le bajes el agua a la poceta... ya eres un adulto..."