JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
INSEGURIDAD
Tú dime
si alguna vez podrás amarme,
si alguna vez podrás quererme,
o si alguna vez tan solo,
podre saborear la dulzura de tus besos
y acariciar tu bello cuerpo.
Tú dime.
O es que acaso
soy muy poca cosa para ti
y tal vez no pueda alcanzar tu amor,
o simplemente no te gusto
pero ya dímelo, por favor.
No te quedes callada,
porque si callas,
quizás morirás de ahogo,
y sentirás en tu corazón
que estás muriendo de amor,
y ese amor es por mí.
No lo calles, tan solo dímelo.
Y si me dices que no,
yo entenderé todo lo que venga,
y me iré como el viento
perdido entre las nubes,
como el ave sin nido,
como el sol en un atardecer,
como el tiempo que se ha ido,
y nunca más se vuelve a tener.
Tú dime.
Yo te sabré entender,
porque aun así,
yo no te dejare de querer,
y te seguiré amando,
hasta que un día diga presente
mi triste y desolada vejez.
Tú dime
si alguna vez podrás amarme,
si alguna vez podrás quererme,
o si alguna vez tan solo,
podre saborear la dulzura de tus besos
y acariciar tu bello cuerpo.
Tú dime.
O es que acaso
soy muy poca cosa para ti
y tal vez no pueda alcanzar tu amor,
o simplemente no te gusto
pero ya dímelo, por favor.
No te quedes callada,
porque si callas,
quizás morirás de ahogo,
y sentirás en tu corazón
que estás muriendo de amor,
y ese amor es por mí.
No lo calles, tan solo dímelo.
Y si me dices que no,
yo entenderé todo lo que venga,
y me iré como el viento
perdido entre las nubes,
como el ave sin nido,
como el sol en un atardecer,
como el tiempo que se ha ido,
y nunca más se vuelve a tener.
Tú dime.
Yo te sabré entender,
porque aun así,
yo no te dejare de querer,
y te seguiré amando,
hasta que un día diga presente
mi triste y desolada vejez.