Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
.
Su marido estaba en ése momento y ante su mirada, siendo detenido in fraganti con un arma cargada a bordo de un colectivo. Los policías acababan de frustrar el asalto que había planeado aún a costa -según él- del bajo precio de la vida de los pasajeros. Ella, junto con dos críos lo esperaban a bordo de un auto en la esquina donde él debía bajar con el botín y Dios no lo quiera, con la vida de alguien que hubiera tenido la mala idea de enfrentarlo.
La detención fue con sangre y violencia, sin embargo, cuando escuché el grito apagado de ésa mujer al ver apañado a su hombre, no sentí lastima, ni piedad.
No soy adivino pero creo que en el futuro la historia se repetirá, sin embargo si llego a ver a ésos críos ya maduros poner en practica las enseñanzas de sus padres, sólo sentiré frustración por su falta de oportunidades, pero por ellos; absolutamente nada.
Due® 23.6.10
.
Su marido estaba en ése momento y ante su mirada, siendo detenido in fraganti con un arma cargada a bordo de un colectivo. Los policías acababan de frustrar el asalto que había planeado aún a costa -según él- del bajo precio de la vida de los pasajeros. Ella, junto con dos críos lo esperaban a bordo de un auto en la esquina donde él debía bajar con el botín y Dios no lo quiera, con la vida de alguien que hubiera tenido la mala idea de enfrentarlo.
La detención fue con sangre y violencia, sin embargo, cuando escuché el grito apagado de ésa mujer al ver apañado a su hombre, no sentí lastima, ni piedad.
No soy adivino pero creo que en el futuro la historia se repetirá, sin embargo si llego a ver a ésos críos ya maduros poner en practica las enseñanzas de sus padres, sólo sentiré frustración por su falta de oportunidades, pero por ellos; absolutamente nada.
Due® 23.6.10
.
Última edición: