tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La direccionalidad de una incógnita apremiante, me supera, se que podría derivar en múltiples y consecuentes razonamientos. No obstante sintetizo el poco espacio en que me muevo y viro introspecto liberando la magia de un pensamiento interpolado, donde alcanzaría la inexactitud necesaria para desacelerar mi imagen frente al espejo.
Me siento cansado, cano y sediento, en un contexto beligerante aditivo y reaccionario; donde un conocimiento autentico, debería sostenerme con la fuerza misma de la esencia misma de la naturaleza. Inconmovible con la crónica de mis angustias, muto extenuado, con la brizna de este instante que devela mi capacidad de comprensión, de todo lo que no entiendo, no basta con descubrirme entre sentimientos execrablemente tácitos, y rodearme de los sentidos mas equivocados e incoherentes, con el afán de no sentir la dosis de cordura apropiada este es solo el comienzo. sin embargo la búsquela no ansía devorar una calma tan siniestramente capciosa, solo intenta amoldar la psiquis de la realidad, poniendo en juego mi verdad, que obviamente no es absoluta, pero que es mía y con eso me basta, para atravesar la desmaterialización de mis puntos mas agónicos. Todo ese sufrimiento que me mira de frente, se presenta ante mí, como efímero es el viento y como oscuro es mi insomnio.
Me siento cansado, cano y sediento, en un contexto beligerante aditivo y reaccionario; donde un conocimiento autentico, debería sostenerme con la fuerza misma de la esencia misma de la naturaleza. Inconmovible con la crónica de mis angustias, muto extenuado, con la brizna de este instante que devela mi capacidad de comprensión, de todo lo que no entiendo, no basta con descubrirme entre sentimientos execrablemente tácitos, y rodearme de los sentidos mas equivocados e incoherentes, con el afán de no sentir la dosis de cordura apropiada este es solo el comienzo. sin embargo la búsquela no ansía devorar una calma tan siniestramente capciosa, solo intenta amoldar la psiquis de la realidad, poniendo en juego mi verdad, que obviamente no es absoluta, pero que es mía y con eso me basta, para atravesar la desmaterialización de mis puntos mas agónicos. Todo ese sufrimiento que me mira de frente, se presenta ante mí, como efímero es el viento y como oscuro es mi insomnio.