Joel Linares Moreno
Poeta recién llegado
Una lombriz de madera rumia médanos en mi cabeza, arrastra su barriga de arroz
hasta el lupanar de la sordera, donde ángeles venden su sexo a treinta monedas la noche. En la sala cerrada y oscura veo el fueguito verde de los ojos del gato.
Hinchada, como libro mojado, está mi memoria, empapada en los partes de guerra de ésta calle de ciudad aplastante, de palabra cortada, enlozada de cadáveres que no duermen ni dejan dormir.
Voy al baño y orino otra vez.
hasta el lupanar de la sordera, donde ángeles venden su sexo a treinta monedas la noche. En la sala cerrada y oscura veo el fueguito verde de los ojos del gato.
Hinchada, como libro mojado, está mi memoria, empapada en los partes de guerra de ésta calle de ciudad aplastante, de palabra cortada, enlozada de cadáveres que no duermen ni dejan dormir.
Voy al baño y orino otra vez.