Tomás M. Plaza
Poeta recién llegado
[center:d91b019e5a]Tres de la mañana,
una mano que no es tuya
a abofeteado mi sueño
y le a prendido fuego a mi tranquilidad,
me ha dicho una sombra que te quiero,
como si no lo supiera.
Cada noche te llamas distinto,
hoy te he reconocido como Deseo.
Tres treinta de la mañana,
una boca que no es tuya
a mordido el espacio en que faltas,
un sonido tenue me canta
tu nuevo nombre, y me dice que te busco,
como si no lo supieras.
Esta noche te llamas distinto,
te he llamado Inquietud.
Cinco de la mañana,
un cuerpo que no es tuyo,
más bien, mío, te añora.
Un viento fugitivo me arrulla
con tu último nombre, me reprocha que te pido,
como si no lo supieramos.
Hoy te presentas a mí distinto,
me dices que te diga Ansiedad.
Y te lo digo, Amor mío,
me faltas.[/center:d91b019e5a]
una mano que no es tuya
a abofeteado mi sueño
y le a prendido fuego a mi tranquilidad,
me ha dicho una sombra que te quiero,
como si no lo supiera.
Cada noche te llamas distinto,
hoy te he reconocido como Deseo.
Tres treinta de la mañana,
una boca que no es tuya
a mordido el espacio en que faltas,
un sonido tenue me canta
tu nuevo nombre, y me dice que te busco,
como si no lo supieras.
Esta noche te llamas distinto,
te he llamado Inquietud.
Cinco de la mañana,
un cuerpo que no es tuyo,
más bien, mío, te añora.
Un viento fugitivo me arrulla
con tu último nombre, me reprocha que te pido,
como si no lo supieramos.
Hoy te presentas a mí distinto,
me dices que te diga Ansiedad.
Y te lo digo, Amor mío,
me faltas.[/center:d91b019e5a]