Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Heme aquí: la luz apagada y la musa encendida.
¡En eufórico empeño de sacar de mi cabeza,
-golpeando tras mis ojos en pugna por salir-
este cúmulo épico de imperiosa insistencia,
que explota en garabatos que intento traducir!
-Y ordenar, si es posible, a utópica coherencia.-
Perdona si te olvido, amor... No es mi intención.
Es que me anda por dentro; ‘la mente paralela’
que toma mis sentidos y guía mi razón.
Tal vez, sea el influjo de un ser en penitencia
por irse de esta vida negando su pasión.
¡No sé! No sé que hacer. No alude procedencia.
Pero este río que fluye con raudo desenfreno;
vorágine impetuosa que logra socavar
mi numen con su musa, llévaseme muy lejos
del poético cedazo que suelo zarandear;
lo mejor, lo mas bello. ¡El oro de mis versos!
Dejándome el rezago de mi mediocridad.
Y así, como estas glosas de híbrida estrategia;
unos gorjeos de ave, -quizá paradisíaca-
que sin interpretarlos, me digo: son poemas.
Y a cruenta realidad, ¡bien sé, que son mentiras!
¡Locuras! Desvaríos de un “loco con su tema”,
que procede blandiendo; papeles, pluma y tinta.
¡Cuidado, que anda suelta mi ‘inspiración letal’!
............................................
No es que te olvide amor... No es que te olvide...
...........................................
¡En eufórico empeño de sacar de mi cabeza,
-golpeando tras mis ojos en pugna por salir-
este cúmulo épico de imperiosa insistencia,
que explota en garabatos que intento traducir!
-Y ordenar, si es posible, a utópica coherencia.-
Perdona si te olvido, amor... No es mi intención.
Es que me anda por dentro; ‘la mente paralela’
que toma mis sentidos y guía mi razón.
Tal vez, sea el influjo de un ser en penitencia
por irse de esta vida negando su pasión.
¡No sé! No sé que hacer. No alude procedencia.
Pero este río que fluye con raudo desenfreno;
vorágine impetuosa que logra socavar
mi numen con su musa, llévaseme muy lejos
del poético cedazo que suelo zarandear;
lo mejor, lo mas bello. ¡El oro de mis versos!
Dejándome el rezago de mi mediocridad.
Y así, como estas glosas de híbrida estrategia;
unos gorjeos de ave, -quizá paradisíaca-
que sin interpretarlos, me digo: son poemas.
Y a cruenta realidad, ¡bien sé, que son mentiras!
¡Locuras! Desvaríos de un “loco con su tema”,
que procede blandiendo; papeles, pluma y tinta.
¡Cuidado, que anda suelta mi ‘inspiración letal’!
............................................
No es que te olvide amor... No es que te olvide...
...........................................