Xiada
Poeta recién llegado
Caminando, caminando
rumbo hacia ningún lugar,
pues la lluvia me ha detenido,
va a devolverme a mi hogar.
Navegando, navegando
en los escollos de mi mente;
cada gota es un tesoro,
un agasajo de la muerte.
Avanzando, avanzando
llevada por mi padre viento,
me acerca a la vera del mar,
el amor más grande que tengo.
Llorando, llorando
canto con el sonido del grillo,
(lluvia, mar y viento),
me acerco cada vez más a la cumbre de mi lamento.
Surcando, surcando
mi amor se torna
en gotitas de sal y agua
que se enfurecen con la rabia de la ola.
Descansando, descansando
con la felicidad en el mar,
llegué enseguida a la orilla
y de nuevo a retornar.
rumbo hacia ningún lugar,
pues la lluvia me ha detenido,
va a devolverme a mi hogar.
Navegando, navegando
en los escollos de mi mente;
cada gota es un tesoro,
un agasajo de la muerte.
Avanzando, avanzando
llevada por mi padre viento,
me acerca a la vera del mar,
el amor más grande que tengo.
Llorando, llorando
canto con el sonido del grillo,
(lluvia, mar y viento),
me acerco cada vez más a la cumbre de mi lamento.
Surcando, surcando
mi amor se torna
en gotitas de sal y agua
que se enfurecen con la rabia de la ola.
Descansando, descansando
con la felicidad en el mar,
llegué enseguida a la orilla
y de nuevo a retornar.