Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Inspiración
Mi alma está vacía,
se me fue la inspiración;
será que el duende duerme
y se alejó dormido el día
esperando la ocasión;
¡ay amigo!, no hay razón
que despierte ese tu día,
todo verso no es canción
si no es alegría, o una pena,
o un llanto o una condena,
o un recuerdo a duras penas,
sentimiento que acompaña la emoción;
el sentir por verdaderas
las aguas de otros lagos,
los lagos de otras tierras,
las tierras de otros mundos;
y pintarlos y adornarlos,
y beberlos y ensuciarlos,
si es el caso protestando por los tuyos;
cuatro versos ya son muchos,
cuatrocientos no lo dudo,
si por cientos son los muchos
que nos cuentan de lo suyo;
muchos son los atrevidos,
mucho hay en lo que pienso
y poco hay en lo que escribo;
por lo mío y por lo tuyo
por lo de él y lo de todos,
por los dioses mas terrenos
¡yo lo juro!...
nunca escrito algo por lo burro;
siempre escribo parco y a mi modo,
parco no en su extenso,
sí en lo denso que acomodo
y me permite el pensamiento;
y ahora pienso y ahora calco,
y ahora intento un nuevo salto,
y ahora espero y ahora callo,
y ahora siento y lo hago valgo,
si valgo es lo que versando
sea querer de lo aprendido,
resucitado en los motivos
de un quehacer que esperan
vientos... para inspirarlos.
se me fue la inspiración;
será que el duende duerme
y se alejó dormido el día
esperando la ocasión;
¡ay amigo!, no hay razón
que despierte ese tu día,
todo verso no es canción
si no es alegría, o una pena,
o un llanto o una condena,
o un recuerdo a duras penas,
sentimiento que acompaña la emoción;
el sentir por verdaderas
las aguas de otros lagos,
los lagos de otras tierras,
las tierras de otros mundos;
y pintarlos y adornarlos,
y beberlos y ensuciarlos,
si es el caso protestando por los tuyos;
cuatro versos ya son muchos,
cuatrocientos no lo dudo,
si por cientos son los muchos
que nos cuentan de lo suyo;
muchos son los atrevidos,
mucho hay en lo que pienso
y poco hay en lo que escribo;
por lo mío y por lo tuyo
por lo de él y lo de todos,
por los dioses mas terrenos
¡yo lo juro!...
nunca escrito algo por lo burro;
siempre escribo parco y a mi modo,
parco no en su extenso,
sí en lo denso que acomodo
y me permite el pensamiento;
y ahora pienso y ahora calco,
y ahora intento un nuevo salto,
y ahora espero y ahora callo,
y ahora siento y lo hago valgo,
si valgo es lo que versando
sea querer de lo aprendido,
resucitado en los motivos
de un quehacer que esperan
vientos... para inspirarlos.
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