Instancias…
Como si de la nada surgieran tus aguas
a veces turbulentas a instantes… ¡Soñolientas!
zumo de la tristeza misma como hojas de otoño,
¡que no mueren!…
Dan luz en la tierra a sus retoños.
Primavera, instancia nacida, fragancia de vida
¡transparencia convertida!… En merma del ocaso,
hago una pausa en mis deberes aritméticos...
Comento a mi propia alma inquieta calculada,
soñador fugaz, irreal y tibio…
¡Rescoldo que se apaga!
¿Serás acaso ese relámpago celeste que me alumbró?
esa madrugada incierta de desvelo en compañía soñada;
oriundo de mí, un cariño irrevelado y espontáneo,
tú, nativo caramelo de menta refrescante y vivo,
mi sur se fue al norte;
buscando tu voz en un soneto.
Ramiro Deladanza
Última edición: