natu
Poeta fiel al portal
El reloj baila inquietante,
ha llegado tácito el destino,
desgranando de sus pasos,
la senda más incierta.
Cada parpadear en un ocaso,
el decidido camino del azar
no detiene su motivo.
La última escena un conjuro de sucesos.
El espejo se viste de sombras,
y concreta su condena,
un abismo desbocado de penumbra.
El recorrido de sangre es un retroceso,
enciende cada sueño de fuga ,
donde a las venas ya no le queda vida.
El golpetear del viento en la ventana,
revela el único intento:
la decisión de esfumar el aliento.
El premonitorio baile de lo árboles,
descuidan el recorrido de su marcha
Y en ese instante…
El caer de la silla rompe el silencio,
los cristales de su ruido se mezclan
con el eterno espiral de la soga.
Y el hechizo de la mortal sonrisa,
encoje los dedos para el adiós
El cantar de la tabla,
oscila al vaivén de la muerte,
que nunca se detiene.
Queda el suelo el testigo de las letras
vertidas en una página,
quedando en evidencia
La despedida y la lágrima
ha llegado tácito el destino,
desgranando de sus pasos,
la senda más incierta.
Cada parpadear en un ocaso,
el decidido camino del azar
no detiene su motivo.
La última escena un conjuro de sucesos.
El espejo se viste de sombras,
y concreta su condena,
un abismo desbocado de penumbra.
El recorrido de sangre es un retroceso,
enciende cada sueño de fuga ,
donde a las venas ya no le queda vida.
El golpetear del viento en la ventana,
revela el único intento:
la decisión de esfumar el aliento.
El premonitorio baile de lo árboles,
descuidan el recorrido de su marcha
Y en ese instante…
El caer de la silla rompe el silencio,
los cristales de su ruido se mezclan
con el eterno espiral de la soga.
Y el hechizo de la mortal sonrisa,
encoje los dedos para el adiós
El cantar de la tabla,
oscila al vaivén de la muerte,
que nunca se detiene.
Queda el suelo el testigo de las letras
vertidas en una página,
quedando en evidencia
La despedida y la lágrima
Última edición: