eenciso
Poeta fiel al portal
(A Camilo)
Perdón que sea así,
y que el lugar al que te invito no sea
de cartón colores doblado y listo y suficiente,
tampoco sea
el cascarón olvidado de una ardilla apurada,
donde toda la vida
uno pueda profesar juego y amor y susceptible,
no es este lugar un botón
que las abuelas cosen al universo
desde donde uno puede ver
otros mundos otros botones,
perdón;
porque tus juegos acabaran
tan pronto comiencen tus alusiones al desamor,
los instantes egoístas e instantáneos de ver
tal mundo cuerdo mutilarse en cada amanecer,
insistiendo por los pies sin abrigo,
clavar en las clavículas más débiles,
perdón te acerque al mundo de aquí abajo
donde el mar nos quiere de vuelta
y el sol desde arriba apague con su pulgar
esta mecha, esta vida,
perdón;
pero, no hay otro cartón,
cascarón, ni botón
donde alejados podamos
conversar mejor eternamente,
y te cuente tantas veces,
esa primera vez,
tu Madre y yo,
nosotros y tú
Perdón que sea así,
y que el lugar al que te invito no sea
de cartón colores doblado y listo y suficiente,
tampoco sea
el cascarón olvidado de una ardilla apurada,
donde toda la vida
uno pueda profesar juego y amor y susceptible,
no es este lugar un botón
que las abuelas cosen al universo
desde donde uno puede ver
otros mundos otros botones,
perdón;
porque tus juegos acabaran
tan pronto comiencen tus alusiones al desamor,
los instantes egoístas e instantáneos de ver
tal mundo cuerdo mutilarse en cada amanecer,
insistiendo por los pies sin abrigo,
clavar en las clavículas más débiles,
perdón te acerque al mundo de aquí abajo
donde el mar nos quiere de vuelta
y el sol desde arriba apague con su pulgar
esta mecha, esta vida,
perdón;
pero, no hay otro cartón,
cascarón, ni botón
donde alejados podamos
conversar mejor eternamente,
y te cuente tantas veces,
esa primera vez,
tu Madre y yo,
nosotros y tú