James Daniela
Poeta recién llegado
“Ni en un millón de años
Ni en diez días.
Ni en tan solo un momento
O todo una vida.
Mi corazón no olvida
Lo que pegó fuerte al alma.
Y el silencio trae consigo
Recuerdo de un beso en calma.
Más nunca se escapa de mi memoria
El sonido de tu primer carcajada,
Cuando soplaba el viento en tu cara
Y me sonreiste con una mirada.
Mirada que sigue siendo igual,
Aunque las horas cuenten cada arruga,
Y los pliegues marcados contornéen tus ojos,
Esa mirada tuya sigue siendo mi locura.
En ella me sigo viendo al espejo,
Y ese reflejo viejo no me intimida.
Se que en tus ojos brillo de noche y de día,
Todo sigue estando intacto, en ti nada cambia, nada se olvida”.
Ni en diez días.
Ni en tan solo un momento
O todo una vida.
Mi corazón no olvida
Lo que pegó fuerte al alma.
Y el silencio trae consigo
Recuerdo de un beso en calma.
Más nunca se escapa de mi memoria
El sonido de tu primer carcajada,
Cuando soplaba el viento en tu cara
Y me sonreiste con una mirada.
Mirada que sigue siendo igual,
Aunque las horas cuenten cada arruga,
Y los pliegues marcados contornéen tus ojos,
Esa mirada tuya sigue siendo mi locura.
En ella me sigo viendo al espejo,
Y ese reflejo viejo no me intimida.
Se que en tus ojos brillo de noche y de día,
Todo sigue estando intacto, en ti nada cambia, nada se olvida”.