Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Empiezo a concebirte en las entrañas de mis pensamientos
bordado con las ideas más sublime de las fibras de mi ser
latiendo en cada palabra engendrada, en cada gota derramada
Eres lo concreto de lo ideal y la hechura hecha fantasía en la
realidad de lo abstracto de mi vida quijotesca de pasiones
entre penumbras y atardeceres, lamentos y alegrías.
Nacerás de cuando en cuando y de vez en vez cualquier día
de propósitos inconfesos de uno o de dos que deseen hacerlo
en el instante preciso de un latido o un murmullo de amor.
Se que tienes que venir a mi realidad cósmica de fantasías
entre hojas ya rasgadas y piel ruborizada por la pérdida de
la inocencia de tu libro ya abierto y profanado por mis manos.
Empiezo a concebirte en la paciencia de mi rincón latente
con el hilo de tu figura, con la marca de tus labios al abrir
el diario de las ideas y las gotas de rubor cuando hablamos
de amor
bordado con las ideas más sublime de las fibras de mi ser
latiendo en cada palabra engendrada, en cada gota derramada
Eres lo concreto de lo ideal y la hechura hecha fantasía en la
realidad de lo abstracto de mi vida quijotesca de pasiones
entre penumbras y atardeceres, lamentos y alegrías.
Nacerás de cuando en cuando y de vez en vez cualquier día
de propósitos inconfesos de uno o de dos que deseen hacerlo
en el instante preciso de un latido o un murmullo de amor.
Se que tienes que venir a mi realidad cósmica de fantasías
entre hojas ya rasgadas y piel ruborizada por la pérdida de
la inocencia de tu libro ya abierto y profanado por mis manos.
Empiezo a concebirte en la paciencia de mi rincón latente
con el hilo de tu figura, con la marca de tus labios al abrir
el diario de las ideas y las gotas de rubor cuando hablamos
de amor