Alejandro Ricoy
Poeta recién llegado
Intentaron domarme,
pero yo, no soy un corcel,
intentarán frenarme,
el mundo es una cárcel.
Finos son los hilos,
invisibles para una mente abierta,
la cuerda la tienen los malos,
visibles para una mente despierta.
Hace falta meditar,
hace falta desatarnos,
hace falta despertar,
hace falta revelarnos.
Procuro mejorar,
mientras vuelo libre,
así no me podrán parar,
yo siempre creí que todo es posible.
pero yo, no soy un corcel,
intentarán frenarme,
el mundo es una cárcel.
Finos son los hilos,
invisibles para una mente abierta,
la cuerda la tienen los malos,
visibles para una mente despierta.
Hace falta meditar,
hace falta desatarnos,
hace falta despertar,
hace falta revelarnos.
Procuro mejorar,
mientras vuelo libre,
así no me podrán parar,
yo siempre creí que todo es posible.