che ibarra
Poeta recién llegado
Caminando de espaldas y a ciegas, intento alcanzarte, propongo
escalar las cumbres soberanas de tu presencia, descubro
fango en la nieve de tu montaña, pretextos vanos, elucubro
no fui el primero en remontarte, motivo inútil, supongo.
Me cuesta la cuesta de tu querencia, tú no hueles a la canela, disiento
¿valdrá la pena? ¿cerrarás la llaga? ¿dejarás más dolor,? desconfío
de otras mañanas sin sol, jazmines ajados al sol, porfío
habrá que intentarlo, me obligo, te llamo con nombres pequeños, me miento.
Del valle del desconsuelo, al monte de los intentos, me obligo, atado
a un desastre de confusiones, corazón mortificado, espero
injusta exigencia a que me consueles, más caridad que deseo, desespero
y te ofrezco cardos en lugar de azucenas, esperanzado.
Triste historia de mi desconsuelo, suspiro de nuevo, me compadezco
viendo el cielo grisáceo desde los charcos, dejo que te vayas
espíritu pobre de mi esperanza, impávido y asustado, porque te callas
campo infértil de mis mañanas, otra historia menos, me languidezco.
CHE
escalar las cumbres soberanas de tu presencia, descubro
fango en la nieve de tu montaña, pretextos vanos, elucubro
no fui el primero en remontarte, motivo inútil, supongo.
Me cuesta la cuesta de tu querencia, tú no hueles a la canela, disiento
¿valdrá la pena? ¿cerrarás la llaga? ¿dejarás más dolor,? desconfío
de otras mañanas sin sol, jazmines ajados al sol, porfío
habrá que intentarlo, me obligo, te llamo con nombres pequeños, me miento.
Del valle del desconsuelo, al monte de los intentos, me obligo, atado
a un desastre de confusiones, corazón mortificado, espero
injusta exigencia a que me consueles, más caridad que deseo, desespero
y te ofrezco cardos en lugar de azucenas, esperanzado.
Triste historia de mi desconsuelo, suspiro de nuevo, me compadezco
viendo el cielo grisáceo desde los charcos, dejo que te vayas
espíritu pobre de mi esperanza, impávido y asustado, porque te callas
campo infértil de mis mañanas, otra historia menos, me languidezco.
CHE