Anamar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Intento escribir versos de amor
mas este se ha marchado.
Intento escribir versos de melancolía
pero el dolor se ha ido.
Intento escribir versos que puedan
hablarte al oído todo lo que encierro en mi,
mas estas tan lejos que aunque mi voz
fuera hecha canción no la escucharías.
Intento escribir versos llenos de ternura y pasión,
mas lo que llega a mi mente es tu dulce mirar
cuando me acaricia como brisa y poco a poco se va
tornando en huracán, que me arrastra y domina.
He querido cubrirme de tus ráfagas con mis manos
deteniéndote como sublime brisa,
pero tus vientos de pasión son más fuertes que yo
y tengo que aferrarme a tu tormenta con mi cuerpo
para no desmayar.
Renuevo mis fuerzas,
tu me ínsitas y me haces convertirme
junto a ti en huracán devastador
que arrasa cada pedazo de tu piel
sedienta de mi agua de tormenta.
Las ráfagas obtienen más intensidad
consumiendo todo a su paso
desatando tornados de pasión abrazadores.
Luego de la devastación, la intensidad huracanada
va cediendo
convirtiéndose en suave y cálida brisa que acaricia.
mas este se ha marchado.
Intento escribir versos de melancolía
pero el dolor se ha ido.
Intento escribir versos que puedan
hablarte al oído todo lo que encierro en mi,
mas estas tan lejos que aunque mi voz
fuera hecha canción no la escucharías.
Intento escribir versos llenos de ternura y pasión,
mas lo que llega a mi mente es tu dulce mirar
cuando me acaricia como brisa y poco a poco se va
tornando en huracán, que me arrastra y domina.
He querido cubrirme de tus ráfagas con mis manos
deteniéndote como sublime brisa,
pero tus vientos de pasión son más fuertes que yo
y tengo que aferrarme a tu tormenta con mi cuerpo
para no desmayar.
Renuevo mis fuerzas,
tu me ínsitas y me haces convertirme
junto a ti en huracán devastador
que arrasa cada pedazo de tu piel
sedienta de mi agua de tormenta.
Las ráfagas obtienen más intensidad
consumiendo todo a su paso
desatando tornados de pasión abrazadores.
Luego de la devastación, la intensidad huracanada
va cediendo
convirtiéndose en suave y cálida brisa que acaricia.
Última edición:
::