humanoide
Poeta fiel al portal
Intercambio sexual
(Adaptación de chiste popular)
Una acalorada noche, mientras miraba la televisión, un matrimonio humano fue abducido por otro de alienígenas, con la finalidad de intercambiar pareja sexualmente.
Una vez que estuvo la humana con el alienígena desnudo, vio que su pene era apenas una pequeña protuberancia que se asomaba entre sus verdes piernas, y al instante, en tono de burla le reclamó: ¡Y qué esperas que haga yo con esa miseria, marciano inútil, es más pequeño que el de mi pareja humano!... El alienígena, paciente la invitó a guardar silencio, y acto seguido, tras halarse cadenciosamente ambas orejas puntiagudas, su pene comenzó a crecer a lo largo y a lo ancho de manera descomunal dejando sin aliento a la sorprendida terrícola, quien segundos después, daría comienzo a la mejor experiencia sexual de su vida.
Al día siguiente, ya en su casa, la humana se levanto demacrada, ojerosa, despeinada, rascándose la nuca con una sonrisa de oreja a oreja y la mirada perdida, apenas y notó la presencia de su marido quien, con una mirada de odio, permanecía refunfuñando en un rincón de la recámara… ¿Y tú? -Pregunto bostezando la mujer al malhumorado hombre-
¿Y ahora… Por qué traes esa cara, acaso no tuviste anoche el mejor sexo de tu vida?
¿Seeeeexo?... ¿Cuál maldito sexo? –Contesto el marido montado en cólera- ¡Te voy a hablar sobre mi noche de sexo!... ¡Esa estúpida alienígena casi me arranca las orejas!...
¡No se porque demonios insistía en halarme las malditas orejas!... ¡Y luego, sólo medio la espalda y no hicimos nada más toda la noche!... ¿Y tú?, ¿Porqué sonríes, que a caso digo algo gracioso? –Reclamó el hombre atónito a su esposa- Por nada, -Contestó ella con cara de falsa ignorancia- Voy a preparar café… ¿Gustas?
(Adaptación de chiste popular)
Una acalorada noche, mientras miraba la televisión, un matrimonio humano fue abducido por otro de alienígenas, con la finalidad de intercambiar pareja sexualmente.
Una vez que estuvo la humana con el alienígena desnudo, vio que su pene era apenas una pequeña protuberancia que se asomaba entre sus verdes piernas, y al instante, en tono de burla le reclamó: ¡Y qué esperas que haga yo con esa miseria, marciano inútil, es más pequeño que el de mi pareja humano!... El alienígena, paciente la invitó a guardar silencio, y acto seguido, tras halarse cadenciosamente ambas orejas puntiagudas, su pene comenzó a crecer a lo largo y a lo ancho de manera descomunal dejando sin aliento a la sorprendida terrícola, quien segundos después, daría comienzo a la mejor experiencia sexual de su vida.
Al día siguiente, ya en su casa, la humana se levanto demacrada, ojerosa, despeinada, rascándose la nuca con una sonrisa de oreja a oreja y la mirada perdida, apenas y notó la presencia de su marido quien, con una mirada de odio, permanecía refunfuñando en un rincón de la recámara… ¿Y tú? -Pregunto bostezando la mujer al malhumorado hombre-
¿Y ahora… Por qué traes esa cara, acaso no tuviste anoche el mejor sexo de tu vida?
¿Seeeeexo?... ¿Cuál maldito sexo? –Contesto el marido montado en cólera- ¡Te voy a hablar sobre mi noche de sexo!... ¡Esa estúpida alienígena casi me arranca las orejas!...
¡No se porque demonios insistía en halarme las malditas orejas!... ¡Y luego, sólo medio la espalda y no hicimos nada más toda la noche!... ¿Y tú?, ¿Porqué sonríes, que a caso digo algo gracioso? –Reclamó el hombre atónito a su esposa- Por nada, -Contestó ella con cara de falsa ignorancia- Voy a preparar café… ¿Gustas?
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