Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Interrogantes
Qué de malo hay en el regarle
a tus espaldas los surcos y
laderas a tu pecho y
esperar con ello que te surja
otro rincón,
humo en las axilas,
una escalera más para mis dedos,
un nuevo pasillo,
otra encrucijada
que me sepa a atajo a tu alma.
Qué de malo hay en la humedad
que dejas con tu vaho en mi bao
serpiente absuelta de nuez y de manzana.
Qué tan malo puede ser
el entregar el ser
bajo la complicidad
del guiño de persianas y
que sea la muda luna
quien le ponga color a tu zalea
mientras los nervios nos estallan
entre fuegos de artificio.
Qué de malo hay que a tus espaldas
le mienta a la verdad
diciendo que por ti y
en ti no sienta nada...
08.12.10 en una tarde pensando como pagaré el teléfono y qué haré con las cuentas por saladar que se quedaron en la mente como mugre entre las uñas…
.
Qué de malo hay en el regarle
a tus espaldas los surcos y
laderas a tu pecho y
esperar con ello que te surja
otro rincón,
humo en las axilas,
una escalera más para mis dedos,
un nuevo pasillo,
otra encrucijada
que me sepa a atajo a tu alma.
Qué de malo hay en la humedad
que dejas con tu vaho en mi bao
serpiente absuelta de nuez y de manzana.
Qué tan malo puede ser
el entregar el ser
bajo la complicidad
del guiño de persianas y
que sea la muda luna
quien le ponga color a tu zalea
mientras los nervios nos estallan
entre fuegos de artificio.
Qué de malo hay que a tus espaldas
le mienta a la verdad
diciendo que por ti y
en ti no sienta nada...
08.12.10 en una tarde pensando como pagaré el teléfono y qué haré con las cuentas por saladar que se quedaron en la mente como mugre entre las uñas…
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