LICIUS
Poeta recién llegado
Íntimo fuego, cuántas formas proyectas,
cuántas en cielos blancos, luz de mi sombra.
Mano divina traza almas cual rectas,
rectas que erigen lirios, nadie los nombra;
siguen flotando lunas rotas en denso
bosque de ámbar, lluvia negra que asombra,
mística orquídea roja, grito de incienso
cruza la escena nuestra en rayos nocturnos;
llega en la rubia espiga, atado a su ascenso,
hasta romper violines, soles por turnos.
Breve desierto nieva en barcas de oro
por los inviernos-cisnes, vuelos eburnos
manchan la fría Hora, ángel que ignoro
sobre la fina escarcha en todo evidente.
Como fue antes, sola en vano te lloro...
sueño del alba, tú que finges riente.
LICIUS.
©Derechos Reservados de autor.
cuántas en cielos blancos, luz de mi sombra.
Mano divina traza almas cual rectas,
rectas que erigen lirios, nadie los nombra;
siguen flotando lunas rotas en denso
bosque de ámbar, lluvia negra que asombra,
mística orquídea roja, grito de incienso
cruza la escena nuestra en rayos nocturnos;
llega en la rubia espiga, atado a su ascenso,
hasta romper violines, soles por turnos.
Breve desierto nieva en barcas de oro
por los inviernos-cisnes, vuelos eburnos
manchan la fría Hora, ángel que ignoro
sobre la fina escarcha en todo evidente.
Como fue antes, sola en vano te lloro...
sueño del alba, tú que finges riente.
LICIUS.
©Derechos Reservados de autor.
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