Peter Corrigan
Poeta recién llegado
No lo dudes, es mentira,
esas voces en los pasillos,
no son mas que el cuchillo de la envidia,
de los que no pueden ver la luz de este fuerte sentimiento.
No lo dudes, no les creas,
esas palabras que emanan de las fuentes de su odio,
esos gestos no son puros, son insanos,
no los dejes penetrar los muros de esta pasión.
Cree en mí, pues mi voz, solo tus oidos pueden escuchar.
Soy tu escudo, tu ilusión, tu fuente de humedad,
la espada que te hiere sin hacerte daño alguno.
Cree en mí, pues de la naturaleza de las hojas verdes son hechos mis sueños,
los que contigo quiero compartir. El canto del ave luz, ese, te quiero regalar.
No les creas.
esas voces en los pasillos,
no son mas que el cuchillo de la envidia,
de los que no pueden ver la luz de este fuerte sentimiento.
No lo dudes, no les creas,
esas palabras que emanan de las fuentes de su odio,
esos gestos no son puros, son insanos,
no los dejes penetrar los muros de esta pasión.
Cree en mí, pues mi voz, solo tus oidos pueden escuchar.
Soy tu escudo, tu ilusión, tu fuente de humedad,
la espada que te hiere sin hacerte daño alguno.
Cree en mí, pues de la naturaleza de las hojas verdes son hechos mis sueños,
los que contigo quiero compartir. El canto del ave luz, ese, te quiero regalar.
No les creas.