ireneadler
Poeta recién llegado
Mi intuición es mínima comparada a mi deseo,
Anhelo que me llames hoy, pero sé en el fondo de mi alma
Que no vas a llamar y que aunque llames
Ya el vacío de este pozo donde va cayendo mi desgano
Es eterno
¿Por qué mantenemos este vínculo
si ambos sabemos que es demasiado frágil?
¿Por qué no haremos como indígenas más sabios
y lo sacrificamos?
Sí,
Al amor,
A tu idolatrado cupido,
Sé que ahora vienen los meses flacos
Los meses sin ti,
Donde ni el hambre de verte existe
Porque siempre me tuviste a pan y agua
En una cárcel de torturas
Sin ir ni venir
Solo tu ego,
Rondando como un buitre
Yo no sé qué esperabas para despedazarme
Si tenías la fuerza,
La maldita fuerza de amar sin amar.
Por qué me sorprendo,
Si conozco bien estos bosques oscuros
Repletos de arañas que me gritan lo mismo
Sé que entre las luces de un escenario
Ahora bebes cerveza,
¿o tal vez champagne?
Y eres tan similar a un actor de televisión,
No eres como los de teatro que bajan a las masas a ver a su público
No,
Tu te quedas siempre ahí,
Nunca termina tu obra,
Ni tus diálogos con mujeres divas
Que no envejecen
Las de tu imaginación
Que no engordan,
Las de tu imaginación,
Que no entristecen,
Como las de tu imaginación,
No sé por qué fui a caer,
Paloma urbana
En tu escenario de artista perfecto
No sé cómo fui a sobrevivir más de una hora
En ese ecosistema de indiferencia
¿Por qué me quedé ahí, como esos gatos, si siendo perro, perra, no me puedo ir solo, si no me echan?
¿Por qué nunca me echaste?
¿Por qué me dejabas hasta la madrugada a tu lado, viendo tele, como un niño callejero, sucio, lleno de mocos?
¿Creías que con eso me dabas algo?
Sí, me dabas mucho, porque me imaginaba que estaba dentro de tu obra,
Que era un personaje importante,
Pero en esa casa entraban y salían personas de verdad importantes,
Artistas,
Amigos,
Actrices que escuchabas,
Yo solo una vez que levanté una copa para brindar,
Me dijiste que exageraba,
Que estaba borracha,
Que me fuera.
No,
No me conoces.
Y tal vez tampoco me vas a conocer, porque yo soy del público,
Pero del otro público,
Del que no entiende,
Del que se equivoca al empezar y terminar el día,
Del que entra a un Mall,
Si, a comprar cables,
De los que entra a un supermercado,
Sí, a alegar por un jurel vencido,
De los que van en una micro y se suben a otra,
Sí, de los que tienen un auto semi chocado,
Si…de los que no tienen sexo la primera noche, como tu querías. ¿Existen esos? ¿O soy histérica, como me dijiste, frígida, enferma? ¿O tendré una relación de incesto con mi padre, como me sugeriste? Porque sí, ¿o te olvidas del libro que me regalaste, Incesto de Anais Nin? Léelo me dijiste, te va a servir.
No…
Quería decirte algo…yo entiendo, yo lo entiendo.
Lo que pasa es que no quiero aceptarlo.
Anhelo que me llames hoy, pero sé en el fondo de mi alma
Que no vas a llamar y que aunque llames
Ya el vacío de este pozo donde va cayendo mi desgano
Es eterno
¿Por qué mantenemos este vínculo
si ambos sabemos que es demasiado frágil?
¿Por qué no haremos como indígenas más sabios
y lo sacrificamos?
Sí,
Al amor,
A tu idolatrado cupido,
Sé que ahora vienen los meses flacos
Los meses sin ti,
Donde ni el hambre de verte existe
Porque siempre me tuviste a pan y agua
En una cárcel de torturas
Sin ir ni venir
Solo tu ego,
Rondando como un buitre
Yo no sé qué esperabas para despedazarme
Si tenías la fuerza,
La maldita fuerza de amar sin amar.
Por qué me sorprendo,
Si conozco bien estos bosques oscuros
Repletos de arañas que me gritan lo mismo
Sé que entre las luces de un escenario
Ahora bebes cerveza,
¿o tal vez champagne?
Y eres tan similar a un actor de televisión,
No eres como los de teatro que bajan a las masas a ver a su público
No,
Tu te quedas siempre ahí,
Nunca termina tu obra,
Ni tus diálogos con mujeres divas
Que no envejecen
Las de tu imaginación
Que no engordan,
Las de tu imaginación,
Que no entristecen,
Como las de tu imaginación,
No sé por qué fui a caer,
Paloma urbana
En tu escenario de artista perfecto
No sé cómo fui a sobrevivir más de una hora
En ese ecosistema de indiferencia
¿Por qué me quedé ahí, como esos gatos, si siendo perro, perra, no me puedo ir solo, si no me echan?
¿Por qué nunca me echaste?
¿Por qué me dejabas hasta la madrugada a tu lado, viendo tele, como un niño callejero, sucio, lleno de mocos?
¿Creías que con eso me dabas algo?
Sí, me dabas mucho, porque me imaginaba que estaba dentro de tu obra,
Que era un personaje importante,
Pero en esa casa entraban y salían personas de verdad importantes,
Artistas,
Amigos,
Actrices que escuchabas,
Yo solo una vez que levanté una copa para brindar,
Me dijiste que exageraba,
Que estaba borracha,
Que me fuera.
No,
No me conoces.
Y tal vez tampoco me vas a conocer, porque yo soy del público,
Pero del otro público,
Del que no entiende,
Del que se equivoca al empezar y terminar el día,
Del que entra a un Mall,
Si, a comprar cables,
De los que entra a un supermercado,
Sí, a alegar por un jurel vencido,
De los que van en una micro y se suben a otra,
Sí, de los que tienen un auto semi chocado,
Si…de los que no tienen sexo la primera noche, como tu querías. ¿Existen esos? ¿O soy histérica, como me dijiste, frígida, enferma? ¿O tendré una relación de incesto con mi padre, como me sugeriste? Porque sí, ¿o te olvidas del libro que me regalaste, Incesto de Anais Nin? Léelo me dijiste, te va a servir.
No…
Quería decirte algo…yo entiendo, yo lo entiendo.
Lo que pasa es que no quiero aceptarlo.