Alberto Minés
Poeta fiel al portal
Empolvado y rígido
Aterido y tenso
Aguarda el sofá
En su universo,
En su complejidad.
Aguarda no sabe que,
Escucha no sabe como
Los murmullos
Los silencios.
Pasos, muchos pasos.
Otra vez los silencios,
Algo lo invade
Sin penetrarlo.
Se disipa muy leve
El polvo que lo gobierna,
Su antigua madera rechina,
Las arañas colgando de su vientre
Activan sus sentidos.
Suspiros, muchos suspiros.
Invadido y rígido
Tibio e inmóvil
Resiste el sofá
No sabe que.
Mares, muchos mares
Se forman en su atacado lomo,
Sus ranuras ya no son sus ranuras
Sus lados y sus ruidos
Ya no le pertenecen.
Inhóspitos pasillos
Se surcan en su piel durazno
Naciendo ecos
Muriendo claveles.
Susurros, muchos susurros.
Ya no están
Los murmullos
Los silencios.
Otra vez
Inhabitado,
Las arañas duermen de nuevo,
No hay más mares
Y sus ranuras vuelven.
Silencios, muchos silencios.
El sofá espera.
Aterido y tenso
Aguarda el sofá
En su universo,
En su complejidad.
Aguarda no sabe que,
Escucha no sabe como
Los murmullos
Los silencios.
Pasos, muchos pasos.
Otra vez los silencios,
Algo lo invade
Sin penetrarlo.
Se disipa muy leve
El polvo que lo gobierna,
Su antigua madera rechina,
Las arañas colgando de su vientre
Activan sus sentidos.
Suspiros, muchos suspiros.
Invadido y rígido
Tibio e inmóvil
Resiste el sofá
No sabe que.
Mares, muchos mares
Se forman en su atacado lomo,
Sus ranuras ya no son sus ranuras
Sus lados y sus ruidos
Ya no le pertenecen.
Inhóspitos pasillos
Se surcan en su piel durazno
Naciendo ecos
Muriendo claveles.
Susurros, muchos susurros.
Ya no están
Los murmullos
Los silencios.
Otra vez
Inhabitado,
Las arañas duermen de nuevo,
No hay más mares
Y sus ranuras vuelven.
Silencios, muchos silencios.
El sofá espera.