Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Invéntame una mañana, en el mañana,
donde huyamos del sol
y corramos a escondernos.
Invéntame una mañana, en el mañana,
cuando no exista la distancia,
cuando entre tu y yo, solo exista espacio
para un abrazo y suaves besos,
esa mañana cuando nacerá un secreto,
conjugando nuestros cuerpos en tiempo presente.
Invéntame una mañana, en el mañana,
para rozar tu espalda con mis labios,
para ceñirte a mi cuerpo,
para habitar en tu mirada,
para sentir tus caricias de terciopelo,
para creerte mío, para que la piel sienta.
Invéntame una mañana, en el mañana,
pues disfruto soñar despierta,
solo invéntala, invéntala para mí,
aunque nunca exista,
aunque sea otra de tus mentiras.
donde huyamos del sol
y corramos a escondernos.
Invéntame una mañana, en el mañana,
cuando no exista la distancia,
cuando entre tu y yo, solo exista espacio
para un abrazo y suaves besos,
esa mañana cuando nacerá un secreto,
conjugando nuestros cuerpos en tiempo presente.
Invéntame una mañana, en el mañana,
para rozar tu espalda con mis labios,
para ceñirte a mi cuerpo,
para habitar en tu mirada,
para sentir tus caricias de terciopelo,
para creerte mío, para que la piel sienta.
Invéntame una mañana, en el mañana,
pues disfruto soñar despierta,
solo invéntala, invéntala para mí,
aunque nunca exista,
aunque sea otra de tus mentiras.