rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Invéntame
cuando el viaje
al vuelo de tus manos
alcance mis arenas
y la sombra crezca
en lo invisible
hacia el adentro de tu aliento.
Y este ser
de no ser alcanzara sus huesos
y los vestirá en carne
para nacer tu oleaje.
Invéntame
cuando el viento
murmure su sed en tus labios
y un sudor de sal precipite
trémulo por la planicie
de tu desnudez hacia la mía.
Y este ser
ya gigante en tus pupilas
duerma al instante
en que tus ojos despierten.
cuando el viaje
al vuelo de tus manos
alcance mis arenas
y la sombra crezca
en lo invisible
hacia el adentro de tu aliento.
Y este ser
de no ser alcanzara sus huesos
y los vestirá en carne
para nacer tu oleaje.
Invéntame
cuando el viento
murmure su sed en tus labios
y un sudor de sal precipite
trémulo por la planicie
de tu desnudez hacia la mía.
Y este ser
ya gigante en tus pupilas
duerma al instante
en que tus ojos despierten.
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