jolmash
Poeta recién llegado
(ó La historia de cómo se alimentan las palabras)
Cierto día, a una hora en la que normalmente
me encuentro dormido, tu boca me mantuvo despierto,
una boca que parecía no saber que esa noche
me atraparía con alevosía, y dejaría mis labios entreabiertos.
Esa noche, incauto e ingenuo, ignoraba que
justo mientras abrevara de ti conocería la sed,
que el día que estaba por nacer lo pariríamos
juntos y seríamos nosotros, que sería para ti.
Esa mañana, la luz, es decir, tú, acarició mi aliento
y cerró mis ojos; la oscuridad, es decir, estar sin ti,
fue destrozada, así como cualquier remedo de ceniza,
con una sóla mirada tuya... y 6 inesperados amaneceres vendrían...
continuará....[?]
Cierto día, a una hora en la que normalmente
me encuentro dormido, tu boca me mantuvo despierto,
una boca que parecía no saber que esa noche
me atraparía con alevosía, y dejaría mis labios entreabiertos.
Esa noche, incauto e ingenuo, ignoraba que
justo mientras abrevara de ti conocería la sed,
que el día que estaba por nacer lo pariríamos
juntos y seríamos nosotros, que sería para ti.
Esa mañana, la luz, es decir, tú, acarició mi aliento
y cerró mis ojos; la oscuridad, es decir, estar sin ti,
fue destrozada, así como cualquier remedo de ceniza,
con una sóla mirada tuya... y 6 inesperados amaneceres vendrían...
continuará....[?]