yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Inventario
Me sobra hasta el sueño,
los rayos del sol adormilado
y el poema que hoy escribo,
me sobra la ternura del mar salvaje
y la palabra soez y la de caricia
me sobra el diccionario boquisuelto
y el disco de Sabina enmudecido,
me sobran seis mil millones de personas
y un ave,
las avenidas, los volcanes y el deseo,
me sobra el espacio en esta cama
remedo de un paisaje lunar de desolado,
me sobra la piel y la estrategia,
el soldado de plomo y el noticiario,
que pone de pretexto otro atentado,
una nueva crisis, un calvario...
Me sobran los jadeos imaginarios,
las palmas de mis manos incendiarias,
el postrer suspiro adormecido
y el alma tantas veces alquilada,
me sobran del corazón veinte latidos,
las manecillas de un reloj torpe y absurdo,
las hojas de un calendario estacionado
y el canto de Benedetti en el librero...
Me ahoga y me sobra la cordura,
el fondo del precipicio y el teléfono,
los medios que conectan inconexos,
la embriaguez servicial y abrumadora,
los lentes que deforman lo vivido
y lo lejos de tu piel y tus pestañas.
Y es que me sobra vida y la consumo,
ardiendo en ansiedad si tu me faltas...
Me sobra hasta el sueño,
los rayos del sol adormilado
y el poema que hoy escribo,
me sobra la ternura del mar salvaje
y la palabra soez y la de caricia
me sobra el diccionario boquisuelto
y el disco de Sabina enmudecido,
me sobran seis mil millones de personas
y un ave,
las avenidas, los volcanes y el deseo,
me sobra el espacio en esta cama
remedo de un paisaje lunar de desolado,
me sobra la piel y la estrategia,
el soldado de plomo y el noticiario,
que pone de pretexto otro atentado,
una nueva crisis, un calvario...
Me sobran los jadeos imaginarios,
las palmas de mis manos incendiarias,
el postrer suspiro adormecido
y el alma tantas veces alquilada,
me sobran del corazón veinte latidos,
las manecillas de un reloj torpe y absurdo,
las hojas de un calendario estacionado
y el canto de Benedetti en el librero...
Me ahoga y me sobra la cordura,
el fondo del precipicio y el teléfono,
los medios que conectan inconexos,
la embriaguez servicial y abrumadora,
los lentes que deforman lo vivido
y lo lejos de tu piel y tus pestañas.
Y es que me sobra vida y la consumo,
ardiendo en ansiedad si tu me faltas...
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