Viento de américa
Poeta adicto al portal
Inventario
Suelo enamorarme fácilmente:
un lunar urgente,
el beso clandestino,
una cicatriz sin descifrar,
el eclipse de una mirada,
un "te quiero" en orgasmo.
Acostumbro escribir poemas
-al menos yo les llamo así-:
para exorcizar los miedos,
como pomada para curar besos antiguos,
para conciliar el sueño,
como conjuro para hacer llover,
para que el otoño traiga mariposas
en lugar de hojas secas
y, desde luego, por Ayotzinapa.
Tengo manos demasiado grandes
y se tardan un año luz en una caricia;
labios gruesos, torpes para besar
como perrito cuando toma agua;
dos ojos con halo azul, en donde
la ternura yace empozada;
me corto el cabello a rape,
solidario aún con mi padre y
con nuestro amiguito que murieron de cáncer.
Es decir, soy más feo que bonito.
Me gusta gritar en las marchas de estudiantes,
mojarme con las estrellas de la noche,
pintar en un puente peatonal el nombre de la mujer que amo,
parar el tránsito para dejar pasar a una perrita con su cachorro,
dormir boca abajo o del lado izquierdo,
hacer levitar la cama cuando de hacer el amor se trata.
Como ves, Ojos Lindos, son demasiados defectos
juntos en mi cuerpo.
Eso me hace parecer desconfiable ante ti,
pero te juro, amor, que soy 99% seguro
como el condón que me pides al empezar...
Suelo enamorarme fácilmente:
un lunar urgente,
el beso clandestino,
una cicatriz sin descifrar,
el eclipse de una mirada,
un "te quiero" en orgasmo.
Acostumbro escribir poemas
-al menos yo les llamo así-:
para exorcizar los miedos,
como pomada para curar besos antiguos,
para conciliar el sueño,
como conjuro para hacer llover,
para que el otoño traiga mariposas
en lugar de hojas secas
y, desde luego, por Ayotzinapa.
Tengo manos demasiado grandes
y se tardan un año luz en una caricia;
labios gruesos, torpes para besar
como perrito cuando toma agua;
dos ojos con halo azul, en donde
la ternura yace empozada;
me corto el cabello a rape,
solidario aún con mi padre y
con nuestro amiguito que murieron de cáncer.
Es decir, soy más feo que bonito.
Me gusta gritar en las marchas de estudiantes,
mojarme con las estrellas de la noche,
pintar en un puente peatonal el nombre de la mujer que amo,
parar el tránsito para dejar pasar a una perrita con su cachorro,
dormir boca abajo o del lado izquierdo,
hacer levitar la cama cuando de hacer el amor se trata.
Como ves, Ojos Lindos, son demasiados defectos
juntos en mi cuerpo.
Eso me hace parecer desconfiable ante ti,
pero te juro, amor, que soy 99% seguro
como el condón que me pides al empezar...