benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ilusión para soñar,
infinito azul del cielo
son sus ojos, son el mar,
con sus cartas un consuelo.
Su amor una adolescente,
llamó cordera en sus cartas
entre las nubes más altas,
el recuerdo está vigente.
Un monólogo presente,
viendo el paisaje del mar
en su constante extrañar,
sin tener ningún recelo
fue poeta viendo el cielo,
ilusión para soñar.
De penuria la vivencia
del poeta en soledad,
viviendo en su adversidad
perturbado en su dolencia.
Sus versos son la presencia
del pensamiento en un vuelo,
que navega en el desvelo
de aquella cumbre lejana,
con su brillo en la mañana
infinito azul del cielo.
Desde la prisión risueño
palpita su corazón,
embriagado de pasión
de la ilusión fue su dueño.
Su amor parecía un sueño,
su alma vuela al suspirar
al ver los barcos pasar
en la estela que no tarda,
horizonte de esmeralda
son sus ojos, son el mar.
Vivir con ella quería
su inverosímil amor,
no le importaba el dolor
que en su ritual repetía.
Con su vaga fantasía,
ensueño febril anhelo
divaga su vida en duelo,
se desvela resignado
destino de enamorado
con sus cartas un consuelo.
Benigno Rodríguez
30-08-13
Esta composición forma parte de un proyecto que acabo de comenzar: “Aprender Versando”, complementado con la herramienta “Alimentar el Imaginario para Desarrollar la Imaginación”, como un aporte y un granito de arena, para sembrar el semillero en los Institutos de Educación.
Como prueba que se puede desarrollar escogí contar en versos, la historia del gran Poeta Venezolano Cruz Salmerón Acosta, muy conocido por su poesía titulada “Azul”, nació el 3 de Enero de 1892 en la población de Manicuare (se puede ir en lancha desde Cumana) Estado Sucre, fue un poeta que sufrió mucho (contrajo lepra) murió de 37 años, el 29 de Julio de 1929, en su mayoría escribió muchos Sonetos y mantuvo un amor por cartas a quien llamo Cordera que vivía en Cumana (capital del estado) y casi nunca se veían, vivió en soledad contemplando el azul del cielo y del mar.
infinito azul del cielo
son sus ojos, son el mar,
con sus cartas un consuelo.
Su amor una adolescente,
llamó cordera en sus cartas
entre las nubes más altas,
el recuerdo está vigente.
Un monólogo presente,
viendo el paisaje del mar
en su constante extrañar,
sin tener ningún recelo
fue poeta viendo el cielo,
ilusión para soñar.
De penuria la vivencia
del poeta en soledad,
viviendo en su adversidad
perturbado en su dolencia.
Sus versos son la presencia
del pensamiento en un vuelo,
que navega en el desvelo
de aquella cumbre lejana,
con su brillo en la mañana
infinito azul del cielo.
Desde la prisión risueño
palpita su corazón,
embriagado de pasión
de la ilusión fue su dueño.
Su amor parecía un sueño,
su alma vuela al suspirar
al ver los barcos pasar
en la estela que no tarda,
horizonte de esmeralda
son sus ojos, son el mar.
Vivir con ella quería
su inverosímil amor,
no le importaba el dolor
que en su ritual repetía.
Con su vaga fantasía,
ensueño febril anhelo
divaga su vida en duelo,
se desvela resignado
destino de enamorado
con sus cartas un consuelo.
Benigno Rodríguez
30-08-13
Esta composición forma parte de un proyecto que acabo de comenzar: “Aprender Versando”, complementado con la herramienta “Alimentar el Imaginario para Desarrollar la Imaginación”, como un aporte y un granito de arena, para sembrar el semillero en los Institutos de Educación.
Como prueba que se puede desarrollar escogí contar en versos, la historia del gran Poeta Venezolano Cruz Salmerón Acosta, muy conocido por su poesía titulada “Azul”, nació el 3 de Enero de 1892 en la población de Manicuare (se puede ir en lancha desde Cumana) Estado Sucre, fue un poeta que sufrió mucho (contrajo lepra) murió de 37 años, el 29 de Julio de 1929, en su mayoría escribió muchos Sonetos y mantuvo un amor por cartas a quien llamo Cordera que vivía en Cumana (capital del estado) y casi nunca se veían, vivió en soledad contemplando el azul del cielo y del mar.
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