(Mar_ y César Guevara)
El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.
El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.
Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.
Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, en el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.
Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...
Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.
¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.
Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.
Finales de junio y agradecimiento... 2019.