myar
Poeta recién llegado
En medio de una noche fría de invierno
necesito un beso abrigador que me
haga olvidar que existe una distancia que nos separa
el abismo abrumador de la pasión congelada por
instantes de olvido, del cual sólo el tiempo es culpable.
En cada gota de lluvia se desvanece la esperanza de un lejano reencuentro,
de un paraiso primaveral soñado hace miles de siglos
por aquellos personajes que son parte del olvido.
En mi memoria un trozo de hielo intentando derretirse,
intentando desvanecer la distancia y ver tus ojos
tan cerca como alguna vez lo hice
ver crecer el deseo ya hecho escacha por el tiempo;
pero no, estoy aquí, en medio de la nada sin ti
que eres todo, en medio de una muerte en vida...
de un olvido... de este invierno.
necesito un beso abrigador que me
haga olvidar que existe una distancia que nos separa
el abismo abrumador de la pasión congelada por
instantes de olvido, del cual sólo el tiempo es culpable.
En cada gota de lluvia se desvanece la esperanza de un lejano reencuentro,
de un paraiso primaveral soñado hace miles de siglos
por aquellos personajes que son parte del olvido.
En mi memoria un trozo de hielo intentando derretirse,
intentando desvanecer la distancia y ver tus ojos
tan cerca como alguna vez lo hice
ver crecer el deseo ya hecho escacha por el tiempo;
pero no, estoy aquí, en medio de la nada sin ti
que eres todo, en medio de una muerte en vida...
de un olvido... de este invierno.