INVIERNO
La claridad desolada que enerva el amanecer
me envuelve como a un pájaro transido por la luz.
Me hace un pobre alma peregrina,
prisionero, como una libélula fósil,
de esta gélida luz que me trae el último temblor.
Invernal claridad que insomne disuelves
las antiguas noches de oscuras amenazas.
Pero hoy tú estás aquí:
ahora solos nosotros y el invierno,
rechazando sus aullidos como dardos,
compartiendo nuestra torre de marfil.
¡Qué enemiga soledad alrededor!
Dónde, si no en tí, encontrar la compañía
que alimente la necesaria hoguera del amor.
Dame el calor de tu mano.
Dame el claror de tus ojos.
Tengo miedo y estoy solo.
Es invierno.
La claridad desolada que enerva el amanecer
me envuelve como a un pájaro transido por la luz.
Me hace un pobre alma peregrina,
prisionero, como una libélula fósil,
de esta gélida luz que me trae el último temblor.
Invernal claridad que insomne disuelves
las antiguas noches de oscuras amenazas.
Pero hoy tú estás aquí:
ahora solos nosotros y el invierno,
rechazando sus aullidos como dardos,
compartiendo nuestra torre de marfil.
¡Qué enemiga soledad alrededor!
Dónde, si no en tí, encontrar la compañía
que alimente la necesaria hoguera del amor.
Dame el calor de tu mano.
Dame el claror de tus ojos.
Tengo miedo y estoy solo.
Es invierno.